Confieso que es la primera vez que me leo un libro tras ver la película en la que está basado. Y es que Jane Eyre en versión cinematográfica me dejó tan vacía de respuestas coherentes que, por supuesto, en la película habían manipulado que decidí adentrarme en la verdadera ¿historia de amor?. Además, que sea un clásico de la literatura hace que la balanza se incline a favor, puesto que estoy intentado de dejar de reseñar novelas románticas actuales de las que todos/as ya estamos un poco hartos. Misma temática. Mismo contenido un poco modificado…
Hoy me gustaría comenzar la entrada dando las gracias a Elísabet Benavent, por hacer posible que acabe sus historias con un nudo en la garganta, llorando las lágrimas de felicidad y haciendo posible que sienta que la historia que he vivido ha sido mía. Desde este humilde blog, gracias Betacoqueta, porque tu forma de expresar todo ese mundo de ideas que está dentro de tu cabeza consiga que nos olvidemos de los problemas y nos adentremos en un mundo donde el amor, en todas sus versiones, conquista nuestros corazones.
